La entrada es la parte del precio de la vivienda que el comprador paga con fondos propios.
Pero para la hipoteca no basta: el banco también quiere ver dinero para los impuestos, el notario, el registro, la gestoría, la tasación y un colchón financiero. Es importante que los fondos propios tengan un origen claro: sueldo, ahorros, venta de bienes, una transferencia con justificante u otra fuente legal. Si el dinero ha llegado de Ucrania o de familiares, el banco puede pedir documentos adicionales. Una entrada sólida no es solo el importe, sino también una lógica clara de su procedencia. Al final de la página conviene poner un ejemplo de cálculo y un CTA «Comprobar mi caso», para que la persona no calcule el presupuesto solo por el precio del anuncio.
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