En una familia con hijos el banco no solo mira los ingresos totales, sino también los gastos familiares reales.
Los hijos implican colegio, alimentación, transporte, sanidad, ropa y un mayor colchón para imprevistos. Por eso, un mismo sueldo puede valorarse de forma distinta en un comprador soltero y en una familia. Un perfil familiar sólido se basa en ingresos oficiales estables, ahorros propios suficientes, poca carga de préstamos y un presupuesto claro tras la compra. Antes de las arras conviene calcular no un «ya lo sacaremos de algún modo», sino la cuota real con todos los gastos de la vida. Al final de la página conviene dirigir al formulario «Comprobar mi caso», porque en estos perfiles la decisión del banco depende mucho de los detalles de la documentación.
Envíanos tu situación, ingresos y ahorros: te orientamos sobre si tu caso es realista y qué documentos preparar.
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